Coaching – Cuerpo – Imagen

¿Nunca te ha pasado que se te ocurre mezclar carne con patatas y descubres que el estofado es mucho más antiguo que tu abuela? Pues algo así me pasó cuando encontré la página www.coachingdeimagen.com de Domingo Delgado. Así que descubrí que el coaching de imagen ya existía. Lo primero que me vino a la cabeza es, ¡pues vaya! ¡No he inventado nada nuevo! Y lo segundo que pensé fue ¡cómo me gusta lo que ofrece Domingo Delgado! ¡Qué bien, puedo aprender de él y de otras personas, para acabar creado mi propio estilo y generando mis propias ideas! Y, ¡qué bien que encuentro personas de las que me resuena tremendamente lo que dicen y a las que quiero conocer! Sinceramente el motivo de que todavía no haya realizado el curso que ofrece es su ubicación: Madrid y yo vivo en Barcelona, y se encarece un poquillo. Pero, ¡todo llegará! De momento, gracias Domingo por todo lo que compartes en tu página, orientándome e inspirándome en cómo combinar el coaching, el cuerpo y la imagen.
La idea de persona que propone como un sistema de conexiones me parece genial: identidad o imagen interna, cuerpo o imagen física y apariencia o imagen estética, ubicado en hábitat o imagen del espacio. Esta idea holística nutre mi propuesta de ayudar a las personas a descubrir su imagen para brillar con luz propia.
¿No os parece fantástico? ¡Todos podemos ser tías y tíos buenos! A lo mejor no tan guapísimos desde el punto de vista de cánones de belleza preestablecidos, pero sí tremendamente atractivos cuando somos capaces de sacar nuestra verdadera identidad, sacar partido y valorar nuestro cuerpo y utilizar los recursos estéticos que estén a nuestro alcance para potenciar nuestra auténtica imagen, ayudándonos además de un entorno que nos potencie en todo este camino, con ayudas de recursos como el feng shui y la neuroarquitectura.
Los últimos post que publica Domingo tratan de las emociones y de cómo se relacionan éstas con el cuerpo y la imagen. Me parecen muy interesantes. Las emociones son necesarias expresarlas para que no nos generen un bloqueo al no ser gestionadas adecuadamente. Y ¿por qué no utilizar la imagen, vestimenta, accesorios e incluso maquillaje para exteriorizarlas? Nos muestra también como el cuerpo expresa estas emociones de forma inconsciente, ayudándonos a detectarlas. Así permitiéndonos sentirlas, dejando que pasen, no quedarán ancladas en nuestras vidas. Tienen la función de avisarnos de que algo sucede, así que hay que escucharlas. Vístete, exprésate cómo te sientas en ese momento, así esa emoción será tu aliada, aunque inicialmente no sea de las que tengan mejor fama. Dime, ¿a quién le apetece la compañía de una buena dosis de tristeza o de rabia aunque nos aseguren que contribuyen a nuestro crecimiento personal? Vamos, que yo a veces estoy cansadita de aprender con estas compañías non gratas, ¿y a vosotros / vosotras, os ha ocurrido lo mismo algunas veces?

Dame tu opinión. Me encantará escucharte.

¡Hasta pronto guapísimos / guapísimas lectores / lectoras!

¡Un abrazo bien fuerte!

 

Share this post

Deja un comentario


X