“Si fuera más…” Si fuera más nada. Ya somos perfectos dentro de nuestra imperfección.

Si fuera mas...2Asumir que somos maravillosos y que somos perfectos en esencia, porque no nos falta nada, es jodido porque nos obliga a reconocer la responsabilidad que tenemos cada uno de nosotros de sacar lo mejor, nuestra mejor versión como único medio de ser felices y tener una imagen auténtica. De esta forma la vida nos sonreirá como respuesta a nuestra previa sonrisa.

Somos perfectos en esencia aunque paradójicamente no exista la perfección como tal, porque ya estamos completos. Todo lo que nos falta está en nuestro interior y al encontrarlo se reflejará en el exterior. Lo que ocurre es que nos empeñamos en hacerlo al revés, buscamos en el exterior lo que en origen llevamos dentro.

La primera vez que me preguntaron, ¿tú tienes autoestima? Yo respondí, por supuesto. Y pensé: ¡Vaya pregunta más tonta! Yo me quiero. Pero, ¿qué significa que me quiero? ¿Cómo mido ese amor hacia mí misma? ¿Por la cantidad de abrazos que me proporciono? ¿Por un sentimiento interno de amor? ¿Lo confundo con el instinto de supervivencia? Para saber cómo vamos de autoestima existe una prueba palpable. Lo mejor es preguntarnos: ¿lo que siento y pienso, lo acabo realizando? Si tu respuesta es sí, pues ¡muchísimas felicidades!, no actúas como la gran mayoría, te respetas a ti mismo/misma y sabes proporcionarte la energía necesaria para realizar tus propósitos y para vivir de la forma que quieres, es decir, de la única forma que sabes que existe para ser tú y sentirte bien contigo mismo/misma. Si la respuesta es que no, pues entonces es muy probable que seas de esas personas que pospone lo que quiere realizar o cree que su pareja o sus padres tienen mejor criterio. Con esta última reacción, también ¡felicidades! Porque nunca es tarde para despertar y darte cuenta de que tú mismo /misma eres la única persona capaz de saber lo que te conviene. ¿Quién sabe realmente lo que piensas y sientes? ¿Quién ha recorrido tu camino? ¿Quién te conoce mejor? ¿Quién está en tu corazón y en tu mente? Pues sí, ¡bingo! ¡Sólo tú!

“Si fuera más guapo/guapa” Ya eres guapo/guapa, lo que ocurre es que tienes que ver la belleza en ti antes de que la vean los demás y antes de mejorarla con recursos estéticos. Sin la previa aceptación y estima hacia uno mismo, no podremos expandir y transmitir nuestra belleza.

“Si fuera más joven” ¿En qué edad concreta los deseos se convierten en realidad? ¿Es que viene un genio de la lámpara o una hada madrina a una edad determinada?

“Si fuera más…” Ya dispones de todas las cualidades que quieres tener, lo que pasa es que tienes que realizar un trabajillo para aflorarlas. Si tu pareja o tu amigo o amiga es creativa y te atrae esa faceta de ella, es porque tú ya eres creativo/creativa en esencia y sólo tienes que conectar contigo y creerte que puedes sacar esas ideas, esa fuente de creatividad que ves en el exterior como reflejo de tu interior.

Así que haz una lista con todos los adjetivos que le siguen a “si fuera más…” que te vienen a la cabeza y apunta una acción y una fecha de ejecución que te acerque a desarrollar lo que anhelas ser, porque en el fondo ya lo eres. Por ejemplo, si quiero sentirte más guapa, apuntaré en un diario todas las acciones de mismos y cuidados que me procese, como podría ser ir al gimnasio, comprar mi libro preferido,… Aunque te parezcan pasos pequeños y sin importancia, todo suma. Teresa de Calcuta decía: “A veces sentimos que lo que hacemos es tan sólo una gota en el mar; pero el mar sería menos si le faltara una gota”.

Cuando ves a un amigo, compañera, profesor, hermana guapo o guapa es porque tú también lo eres. Ves la belleza que tú tienes en él o ella. Es el efecto de las neuronas espejo.

Recuerda, ya somos geniales y bellos. No necesitamos ser diferentes. Manifestemos nuestra belleza, pisemos fuerte amándonos profundamente, pero no de boquilla, con hechos concretos y con todo nuestro corazón.

 

¡Hasta pronto guapísimos lectores!

Un abrazo bien fuerte

 

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