“Todo pasa por algo”

Esta frase es muy buena, sobre todo si en ese momento sientes un dolor intenso que llega hasta lo más profundo de tus entrañas por la separación o pérdida de un ser querido. Entonces, es humano que pienses: ¿pero para qué coño me va a servir todo esto que estoy viviendo? Y que comprendas a los drogadictos aunque tú no pases de dos pastillas de valeriana. Y con dosis de victimismo, te repites mentalmente: ¿por qué esto a mí?

Entonces, aunque te suene estúpido, no olvides repetirte: “Todo pasa por algo”, día y noche, todas las veces que puedas. Aunque parezca superficial, ves a la pelu o arréglate en casa, yo llevo mucho tiempo recurriendo a este recurso, al mejorar tu imagen externa, indirectamente algo de tu imagen interna también mejora porque te estás dedicando tiempo y así acaricias tu autoestima. Haz ejercicio, en mi caso, el baile me ayuda a seguir en movimiento en esos momentos tan difíciles y a conectar con lo mejor de mí para recuperar algo de energía. Medita y relájate con música, libros. Imagina como quieres tu vida ideal, tu imagen, luego visualízalas y siéntelas como tuyas.

Otro aspecto importante es aceptar que has de pasar un duelo. Lo siento mucho pero a veces, ¡toca joderse! La vida es eso, mezcla de todo tipo de momentos; llorar, sufrir y afrontar tus emociones es necesario para que pasen y tengan cabida más tarde la alegría y la ilusión.

Como dijo Machado y cantó Serrat: “Todo pasa y todo queda…” “Todo pasa” porque pasará el dolor, aunque en el momento de sufrirlo, parezca increíble que llegue a su fin. Pero, todo, todo, todo tiene un fin, porque cambia y se transforma. Recordar esto e interiorizarlo es de los remedios más efectivos que existen para sobrellevar y en cierta medida aliviar el dolor emocional. Por otro lado “…y todo queda…”, porque aprendemos de lo vivido y eso da sentido a la experiencia dolorosa de tener que desapegarnos de alguien. Este último pensamiento sólo se suele creer con convicción cuando hemos superado la situación y vemos todo desde cierta distancia, como espectadores de nuestra propia función. Cuando no alcanzamos a traspasar la situación, sufrimos y protagonizamos el personaje dramático de nuestra vida. Sólo con serendipidad, es decir, sólo cuando sepamos ver lo “bueno” en una experiencia dolorosa, podremos superarla y aprender de ella.

Así que recuerda, arréglate, cuida tu aspecto externo y mímate internamente, ten fe en ti, en la vida y en todos los aspectos que la integran, incluido el dinero. El dinero no te otorgará la satisfacción personal plena, pero sí te ayudará a vivir mejor facilitándote experiencias como viajes, entorno agradable, cualquier tipo de formación, ayudas a seres queridos, etc. Unas creencias positivas en la relación con el dinero te activarán inconsciente y conscientemente para conseguirlo y vendrá a ti. Piensa que eres merecedor de todo lo que consideres que es bueno para ti.

Resumiendo, si la vida te pone a prueba y has de separarte de seres queridos, deja que pase el dolor, acéptalo y observa qué has aprendido, qué es lo positivo que te llevas, porque sólo en ese momento recuperarás de nuevo tu libertad.

 

¡Hasta pronto guapísimos lectores!

Un abrazo bien fuerte,

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Comments (2)

  • Amapola Reply

    Estoy de acuerdo en todo lo que comentas, a pesar del dolor, tristeza o pena, pienso que si te abandonas y te dejas, no vas a solucionar nada, puedes llorar, patalear y revelarte ¡Es lícito! Pero después de haber tocado fondo, lo único que nos queda es salir reforzados, un saludo.

    03/06/2015 at 8:32 pm
    • Olga Martínez Mora Reply

      Gracias Amapola por tus comentarios, viniendo de una campeona como tú, tus aportaciones están llenas de sentido porque son el testimonio de una persona realmente fuerte y bella. Un abrazo

      04/06/2015 at 7:23 pm

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