“Yo sé que las nubes duran sólo un momento y que el sol es para todos los días” Tagore

En algunos periodos de nuestra vida, “sólo un momento” se hace una eternidad. Las nubes parecen aposentarse a sus anchas en nuestro cielo y dudamos si el sol está “cabreado” con nosotros. A veces las nubes ocultan el sol y nos parece que lo hacen con sarna.

Nos pase lo que nos pase, todo es transitorio, tanto el hecho en sí, como nuestros sentimientos, pensamientos y emociones. Como se canta en el musical de “Annie”: “el sol brillará mañana”.

La fe en ti, en los demás, en lo que haces, en la vida, en el futuro, es necesaria en el presente para no desfallecer en el camino y continuar en nuestros propósitos.

Focalízate en lo positivo en todos los aspectos de tu vida. Recupera la fe en tu belleza interna y externa, la fe en la belleza de los demás, la fe en la belleza de la vida. Aunque en ocasiones no veamos la luz con claridad, no quiere decir que se haya apagado. Aunque el sol se esconda tímidamente, sigue estando ahí.

Todos tenemos esa parte nuestra fastidiosa, que sale de vez en cuando, recordándonos de forma impertinente que no somos perfectos, que somos humanos, que no podemos evitar que la pifiemos de vez en cuando. Cambiemos la perspectiva. ¡Celebremos nuestros errores! ¡Con una cervecita o con una salida al cine! ¡Celebremos lo que hacemos “mal” porque nos ayudará a aprender a conseguir cualquier cosa que nos hayamos propuesto!

Somos dualidad. Tenemos defectos, pero también somos maravillosos, y esa parte nuestra es la que recordaremos si queremos sacar lo mejor de nosotros mismos. No luches contra la oscuridad. Acepta tu lado oscuro, lo que no te gusta de ti. No intentes dejar de pensar en él. Elige pensar en las cosas que te hacen sentir bien: escuchar una canción, bailar, leer, hacer deporte, conversar con alguien interesante, besar y abrazar a seres queridos,…porque todo nos hará conectar con lo mejor de nuestra vida y no dejará espacio para las nubes, para los saboteadores, para los pensamientos negativos.

La luz volverá a resplandecer cuando dejemos que pasen las nubes. Si ahora no brillas, ten esperanza de que pronto “brillarás con luz propia”, porque la luz está en ti esperando a salir en el momento oportuno, en el momento que se despeje tu cielo.

¡Hasta pronto guapísimos lectores!

 

Un abrazo bien fuerte

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